domingo, 22 de enero de 2012

Arrugada

Creo que este fin de semana me inyectaron brigidamente una sobredosis de limón a la vena. Me carga andar pesá, aweoná y tonta... pero así digo más verdades que cuando no tengo limón en las venas.
Si de pasadita me hubieran inyectado un poco de tequila, todo andaría mejor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario